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AGRUPACIÓN PARQUISTAS DE CARRIL

La Justicia avala que se imponga talla mínima a la almeja de cultivo de Carril

La agrupación de parquistas recurrirá el fallo al Tribunal Supremo

La decisión de la Consellería do Mar de sujetar la producción de la almeja de los parques de Carril a una talla mínima generó un auténtico terremoto en esta localidad arousana, famosa por la calidad de sus bivalvos. Convencidos de que esa decisión de la Xunta iba a provocar graves perjuicios al sector, la agrupación de parquistas presentó un contencioso administrativo contra la orden que regula el tamaño de diversas especies pesqueras. Pero esa batalla judicial no ha dado el resultado esperado por los carrilexos. El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia acaba de dictar una sentencia en la que desestima el recurso del sector y avala la decisión de Mar de supeditar la comercialización de la almeja de los parques a que esta alcance la talla mínima establecida: 38 o 35 milímetros según la zona.

Este varapalo judicial parece haber sido bien encajado por los parquistas. El presidente de la agrupación y patrón mayor de Carril, José Luis Villanueva, explicaba ayer que llevará el caso al Tribunal Supremo. Quizás allí tengan más recorrido los argumentos planteados por el sector carrilexo. Estos habían basado su recurso ante el juez en dos cuestiones fundamentales. La primera, que la almeja que se produce en Carril es un producto de acuicultura, cuya explotación no interfiere en la «conservación y gestión de los recursos pesqueros y marisqueros porque no es una actividad extractiva». Los parquistas apelan a que ellos aportan semilla de almeja y que, por esa razón, el fruto de su trabajo no debe estar sometido a las mismas limitaciones que se adoptan en los bancos naturales para evitar la sobrepesca.

La sentencia rebate ese argumento. Siguiendo los informes técnicos presentados por la Xunta, el titular de la sala concluye que de los parques no solo se retira almeja previamente sembrada, sino otra procedente de la fijación natural, y que es imposible diferenciar una de otra. El juez también se alinea con las tesis de la Administración al colegir que el caso de la almeja de Carril no es comparable con el de la acuicultura de peces o, incluso, de mejillón. Y concluye también que los parquistas no demuestran que en Carril haya un problema de crecimiento del marisco que justifique siquiera una reducción de la talla.

Otras vías

Mientras la vía judicial se demora, los parquistas confían en que prospere el grupo de trabajo creado por la Xunta para abordar el problema de la talla de la almeja. Y anuncian, además, que darán la batalla en Bruselas a fin de «darle una solución definitiva» a este debate.

Fuente:La Voz de Galicia

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